OBRA RELIGIOSA

De Glenda Hecksher

GUADALUPE TONÁNTZIN

GUADALUPE TONÁNTZIN

La religión católica está íntimamente vinculada a nuestro origen como nación, en algunas de las etapas históricas por las que ha atravesado nuestro país, la Virgen de Guadalupe ha ocupado un papel preponderante. Por tal motivo, he realizado múltiples representaciones de la misma En esta obra se vinculan la religiosidad católica y la indígena. Representa la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, donde se veneraba a Tonántzin: madre de los dioses. Los dioses son representados por los elementos naturales presentes en esta obra: el lado derecho de su manto lo forman lenguas de fuego. A su izquierda baja una cascada de agua. El viento está en el centro de su túnica. La tierra, que además es México, está simbolizada por el maguey, del cual se extrae la fibra del ayate de Juan Diego. Busca representar lo real y lo espiritual. Lo material sé observa en el realismo de su cara y manos, y lo etéreo en la transparencia de los elementos que la conforman. Las dos primeras pencas, están en posición de dar a luz. Significan el cambio religioso que se gesta con esta aparición. La Virgen está posada sobre la luna, que es Coyolxahuqui. En la parte posterior, a la misma altura, se encuentra Tonatiuh: dios del sol. En esta pieza trato de exaltar la mexicanidad de la Virgen al fusionarla con elementos característicos de nuestra identidad nacional.

GUADALUPE TONÁNTZIN

Esta obra fue enviada al Vaticano por la Iglesia Católica Se hizo pieza oficial durante la 4ª visita a México de SS Juan Pablo II.

Material: Bronce Técnica: A la cera perdida Medidas: 103 x 86 x 40 cm 36 x 27 x 70 cm 22 x 17 x 40 cm

LUPITA TONÁNTZIN

LUPITA TONÁNTZIN

Material: Diversas
Técnica: Diversas
Medidas: Diversas

LA LUPITA

LA LUPITA

Esta obra tiene todos los elementos y detalles de la original

Material: Resina y fibra de vidrio
Técnica: Vaciado
Medidas: : 41 x 20 x 6 cm

JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN

JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN

Juan Diego está representado como un indígena fuerte osica y espiritualmente, ataviado a la usanza de esos tiempos. Con gran dignidad refleja su linaje de nobleza. Convertido ya a la Fe Cristiana. Lo interpreto con las cualidades que representan al México de todos los tiempos: la dignidad, la fuerza, la fe, y la libertad. Se encuentra de pié, al final de una escalinata. En ascensión entrando a un plano elevado ya que, en este momento es el eslabón entre lo celestial y lo terrenal, es cuando llega frente a Fray Juan de Zumárraga. Juan Diego, con gran seguridad, sostiene con sus manos su magnífico ayate desplegado, el cual alberga la imagen en relieve de la Virgen de Guadalupe. He exagerado el tamaño de la tilma. Aunque era grande por ser invierno, para que la Virgen adquiera mayor importancia en la composición escultórica y lejos de que haya una competencia entre las figuras, se complementen. El movimiento de la tela, hace que Máría, esté mirando hacia abajo con gran dulzura y su vientre se note discretamente abultado a la altura del jazmín de los cuatro pétalos. Marcando suavemente la ubicación de la cabecita del Niño Jesús. Sus manos salen de la tilma en señal de oración. Juan Diego la muestra con agrado y satisfacción. Su rostro, refleja, paz, dulzura, y una gran fe. Muchas rosas caen desde la mitad de la tela hasta el suelo, representando el momento en que acaba de ser abierta. La solución escultórica de esta obra, refleja en su conjunto una composición armónica, con fuerza expresión y movimiento.

SAN JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN

Material: Bronce sobre mármol
Técnica: A la cera perdida
Medidas: Diversas

JUAN DIEGO

Material: Diversos
Técnica: Diversas
Medidas: Diversas

Esta es una serie de este personaje que realicé desde hace muchos
años, porque siempre consideré que él no había recibido el
reconocimiento que se merecía, ya que al haber sido el enlace
entre el cielo y la tierra, había que darle un lugar especial. Después
de varios ensayos, mi satisfacción fue que, la obra que finalmente
decidí, fue el regalo elegido por la I. N Basílica de Guadalupe, para
S.S. Juan Pablo II, en su quinta visita.

JUAN DIEGUITO

FRAY FRANCISCO DE TEMBLEQUE

Es un conjunto escultórico que representa a Fray Francisco de Tembleque, de pié sobre dos arcos del acueducto que él realizó. Con su mano derecha muestra su magna obra. La izquierda está posada sobre su corazón y representa el amor, la entrega y dedicación con los que la realizó. Su hábito se mueve con el aire, ya que recibe el fuerte viento de la zona. Esto representa las dificultades que tuvo que enfrentar para lograr su proyecto. A su lado está su hermano gato, con una liebre en el hocico, presa que le trae para que ambos coman. Una joven de Otumba se encuentra sentada en el suelo donde corta el acueducto. Tiene un cántaro entre sus manos. En algunas piedras del acueducto, se aprecian glifos representaGvos de algunos de los artesanos que parGciparon en su construcció

FRAY FRANCISCO DE TEMBLEQUE

Medidas: Diámetro de la rotonda entre 13 m. y 15 m, elevación de 1 m. Altura de
Fray Francisco de Tembleque entre 2.50 m. y 3 m., los demás personajes son
proporcionales.
Año: 2010

EL BESO QUE LLEGÓ DEL MAR

Conjunto escultórico que comprende la representación de dieciséis personajes en cinco
diferentes escenas. Alegoría de la llegada de los Frailes Franciscanos al puerto de La Vera Cruz
en 1524.
Escena 1: Fray MarPn de Valencia, quién fue la cabeza de esta misión es el hombre mayor
que viene del mar. Está de pié sosteniendo con la mano izquierda una cruz y en la derecha a
la Virgen Misionera. Llega cansado, casi estragado por el viaje pero con una gran serenidad y
saGsfacción.
Escena 2: A la izquierda de la escena 1, se encuentra el segundo Fraile Misionero que está
asombrado, semi arrodillado con los brazos al cielo, dando gracias al contemplar la nueva
Gerra. Es un hombre joven, fresco y alegre con gran capacidad de sorpresa.
Escena 3: Este Fraile está postrado besando la Gerra, agradeciendo a Dios su llegada a este
nuevo mundo.
Escena 4: Al fondo en el horizonte, se encuentra flotando en el mar una barca dónde vienen
los ocho frailes que aún no llegan a la playa. Todos Genen alguna expresión de sorpresa y
agradecimiento.
Escena 5: Fray Toribio de Benavente (Motolinía), está haciendo entrega del Santo Evangelio a
un niño indígena. Al mismo Gempo, con la mano derecha imparte su bendición a este niño y a
una joven mexicana quién porta a su bebé en la espalda. Ellos reciben tanto El Evangelio
como la Bendición con respeto y dignidad

Año: 2013

SAN FRANCISCO DE ASIS

SEMINARIO DE CALPAN DE JUÁREZ, PUEBLA